Estás viendo el nuevo diseño.

Volver al actual

Sagrada Escritura

Lee la Palabra en ediciones de dominio público — busca libros y versículos en la versión abierta.

35,173 versículos

Jueces 8 · Santa Biblia libre para el mundo

Referencias de los Padres ante-nicenos (ANF). Toca un nombre para leer el texto. Jennica ANF × Bible

Selecciona un pasaje para subrayar — te invitaremos a crear una cuenta gratuita.

Jueces 8

  1. 1 Pero los hombres de Efraín le dijeron: «¿Qué es esto que has hecho con nosotros, no llamándonos cuando ibas a la guerra contra Madián?». Y le reprendieron fuertemente.

  2. 2 A los cuales él respondió: «¿Qué he hecho yo ahora en comparación con vosotros? ¿No es la rebusca de Efraín mejor que la vendimia de Abiezer?

  3. 3 Dios ha entregado en vuestras manos a los caudillos de Madián, a Oreb y a Zeeb; ¿qué he podido hacer yo en comparación con vosotros?». Entonces el enojo de ellos contra él se aplacó, luego que él habló esta palabra.

  4. 4 Y llegó Gedeón al Jordán, y pasó él con los trescientos hombres que traía consigo, cansados, mas todavía persiguiendo.

  5. 5 Y dijo a los de Sucot: «Dad, os ruego, panes a la gente que me sigue, porque están cansados, y yo persigo a Zeba y a Zalmunna, reyes de Madián».

  6. 6 Y los principales de Sucot respondieron: «¿Están ya las manos de Zeba y de Zalmunna en tu mano, para que demos pan a tu ejército?».

  7. 7 Y Gedeón dijo: «Pues cuando Yahvé haya entregado en mi mano a Zeba y a Zalmunna, yo trillaré vuestra carne con espinos del desierto y con abrojos».

  8. 8 De allí subió a Penuel, y les dijo las mismas palabras. Y los de Penuel le respondieron de la misma manera que habían respondido los de Sucot.

  9. 9 Y él habló también a los de Penuel, diciendo: «Cuando yo vuelva en paz, derribaré esta torre».

  10. 10 Y Zeba y Zalmunna estaban en Carcor, y con ellos su ejército como de quince mil hombres, todos los que habían quedado de todo el ejército de los hijos del oriente; pues habían caído ciento veinte mil hombres que sacaban espada.

  11. 11 Subiendo, pues, Gedeón por el camino de los que habitaban en tiendas al oriente de Noba y de Jogbehá, hirió el campamento, porque el ejército estaba descuidado.

  12. 12 Y huyendo Zeba y Zalmunna, él los siguió; y prendió a los dos reyes de Madián, Zeba y Zalmunna, y llenó de espanto a todo el ejército.

  13. 13 Entonces Gedeón hijo de Joás volvió de la batalla antes de la subida de Heres.

  14. 14 Y tomó a un joven de los hombres de Sucot y le interrogó; y él le dio por escrito los nombres de los principales de Sucot y de sus ancianos, setenta y siete varones.

  15. 15 Y viniendo a los de Sucot, dijo: «Ved aquí a Zeba y a Zalmunna, por los cuales me denostasteis, diciendo: «¿Están ya en tu mano las manos de Zeba y de Zalmunna, para que demos nosotros pan a tus hombres cansados?»».

  16. 16 Y tomó a los ancianos de la ciudad, y espinos y abrojos del desierto, y escarmentó con ellos a los de Sucot.

  17. 17 Asimismo derribó la torre de Penuel, y mató a los de la ciudad.

  18. 18 Luego dijo a Zeba y a Zalmunna: «¿Qué aspecto tenían aquellos hombres que matasteis en el Tabor?». Ellos respondieron: «Como tú, así eran ellos; cada uno parecía hijo de rey».

  19. 19 Y él dijo: «Mis hermanos eran, hijos de mi madre. ¡Vive Yahvé!, que si les hubierais conservado la vida, yo no os mataría».

  20. 20 Y dijo a Jeter su primogénito: «Levántate, y mátalos». Pero el joven no desenvainó su espada, porque tenía temor, pues era aún muchacho.

  21. 21 Entonces dijeron Zeba y Zalmunna: «Levántate tú, y arremete contra nosotros; porque como es el varón, tal es su fortaleza». Y Gedeón se levantó y mató a Zeba y a Zalmunna; y tomó los adornos de lunetas que sus camellos traían al cuello.

  22. 22 Y los israelitas dijeron a Gedeón: «Sé nuestro señor, tú, y tu hijo, y el hijo de tu hijo; pues que nos has librado de mano de Madián».

  23. 23 Mas Gedeón respondió: «No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: Yahvé señoreará sobre vosotros».

  24. 24 Y les dijo Gedeón: «Quiero haceros una petición: que cada uno me dé los zarcillos de su botín» (pues traían zarcillos de oro, porque eran ismaelitas).

  25. 25 Ellos respondieron: «De buena gana los daremos». Y tendiendo un manto, echó allí cada uno los zarcillos de su botín.

  26. 26 Y fue el peso de los zarcillos de oro que él pidió, mil setecientos siclos de oro, sin las lunetas, las joyas y los vestidos de púrpura que traían los reyes de Madián, y sin los collares que traían sus camellos al cuello.

  27. 27 Y Gedeón hizo de ellos un efod, el cual hizo colocar en su ciudad de Ofra; y todo Israel fornicó tras ese efod en aquel lugar, y fue tropezadero a Gedeón y a su casa.

  28. 28 Así fue humillado Madián delante de los hijos de Israel, y nunca más levantó su cabeza. Y reposó la tierra cuarenta años en los días de Gedeón.

  29. 29 Luego Jerobaal hijo de Joás se fue y habitó en su casa.

  30. 30 Y tuvo Gedeón setenta hijos que salieron de sus lomos, porque tuvo muchas mujeres.

  31. 31 También su concubina que estaba en Siquem le dio a luz un hijo, y le puso por nombre Abimelec.

  32. 32 Y murió Gedeón hijo de Joás en buena vejez, y fue sepultado en el sepulcro de su padre Joás, en Ofra de los abiezeritas.

  33. 33 Pero aconteció que cuando murió Gedeón, los hijos de Israel volvieron a prostituirse yendo tras los baales, y escogieron a Baal-berit por su dios.

  34. 34 Y no se acordaron los hijos de Israel de Yahvé su Dios, que los había librado de manos de todos sus enemigos en derredor;

  35. 35 ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal (Gedeón), conforme a todo el bien que él había hecho a Israel.

Cargando pasaje…

Supporter access

Ask the Friar and Research are for Supporters. Reading, prayer, and the library stay free.