Juan 1
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1 En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.
Padres ante-nicenos · 18
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2 El mismo estaba en el principio con Dios.
Padres ante-nicenos · 1
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3 Todas las cosas fueron hechas por medio de él. Sin él no se hizo nada de lo que se ha hecho.
Padres ante-nicenos · 10
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4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Padres ante-nicenos · 3
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5 La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la han vencido.
Padres ante-nicenos · 5
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6 Vino un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.
Padres ante-nicenos · 3
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7 Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él.
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8 Él no era la luz, sino que fue enviado para dar testimonio de la luz.
Padres ante-nicenos · 1
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9 La verdadera luz que ilumina a todo hombre, venía a este mundo.
Padres ante-nicenos · 9
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10 Estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de él, y el mundo no le reconoció.
Padres ante-nicenos · 4
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11 Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron.
Padres ante-nicenos · 3
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12 Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre:
Padres ante-nicenos · 2
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13 que no nacieron de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de hombre, sino de Dios.
Padres ante-nicenos · 5
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14 El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Vimos su gloria, una gloria como la del Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Padres ante-nicenos · 13
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15 Juan dio testimonio de él. Clamó diciendo: “Este era aquel de quien dije: ‘El que viene después de mí me ha superado, porque era antes que yo’”.
Padres ante-nicenos · 2
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16 De su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia.
Padres ante-nicenos · 4
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17 Porque la ley fue dada por medio de Moisés. La gracia y la verdad se realizaron por medio de Jesucristo.
Padres ante-nicenos · 3
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18 Nadie ha visto a Dios en ningún momento. El Hijo único, que está en el seno del Padre, lo ha declarado.
Padres ante-nicenos · 11
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19 Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas de Jerusalén para preguntarle: «¿Quién eres tú?»
Padres ante-nicenos · 1
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20 Declaró, y no negó, sino declaró: «Yo no soy el Cristo».
Padres ante-nicenos · 2
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21 Le preguntaron: «¿Entonces qué? ¿Eres tú Elías?»
Padres ante-nicenos · 2
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22 Le dijeron entonces: «¿Quién eres tú? Danos una respuesta para llevarla a los que nos han enviado. ¿Qué dices de ti mismo?»
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23 Dijo: “Soy la voz del que clama en el desierto: ‘Enderezad el camino del Señor’, como dijo el profeta Isaías”.
Padres ante-nicenos · 2
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24 Los enviados eran de los fariseos.
Padres ante-nicenos · 1
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25 Le preguntaron: «¿Por qué, pues, bautizas si no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?»
Padres ante-nicenos · 1
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26 Juan les respondió: «Yo bautizo en agua, pero entre vosotros hay uno que no conocéis.
Padres ante-nicenos · 3
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27 Él es el que viene después de mí, el que es preferido antes que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de la sandalia».
Padres ante-nicenos · 3
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28 Estas cosas sucedieron en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba.
Padres ante-nicenos · 1
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29 Al día siguiente, vio a Jesús que se acercaba a él, y dijo: “¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!
Padres ante-nicenos · 8
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30 Este es aquel de quien dije: ‘Después de mí viene un hombre que es preferido antes que yo, porque era antes que yo’.
Padres ante-nicenos · 1
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31 Yo no lo conocía, pero por eso vine a bautizar en agua, para que fuera revelado a Israel”.
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32 Juan dio testimonio diciendo: “He visto al Espíritu descender del cielo como una paloma, y permaneció sobre él.
Padres ante-nicenos · 2
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33 Yo no lo reconocí, pero el que me envió a bautizar en agua me dijo: ‘Sobre quien veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, es el que bautiza en el Espíritu Santo’.
Padres ante-nicenos · 2
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34 He visto y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios”.
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35 Al día siguiente, Juan estaba de pie con dos de sus discípulos,
Padres ante-nicenos · 1
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36 y mirando a Jesús mientras caminaba, dijo: «¡He aquí el Cordero de Dios!»
Padres ante-nicenos · 1
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37 Los dos discípulos le oyeron hablar y siguieron a Jesús.
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38 Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les dijo: «¿ Qué buscáis?»
Padres ante-nicenos · 1
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39 Les dijo: « Venid y ved».
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40 Uno de los que oyeron a Juan y le siguieron fue Andrés, hermano de Simón Pedro.
Padres ante-nicenos · 1
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41 Este encontró primero a su propio hermano, Simón, y le dijo: «¡Hemos encontrado al Mesías!» (que es, interpretado, Cristo).
Padres ante-nicenos · 1
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42 Lo llevó a Jesús. Jesús lo miró y le dijo: « Tú eres Simón, hijo de Jonás. Serás llamado Cefas» (que es, por interpretación, Pedro).
Padres ante-nicenos · 1
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43 Al día siguiente, decidido a salir a Galilea, encontró a Felipe. Jesús le dijo: «Sígueme».
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44 Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.
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45 Felipe encontró a Natanael y le dijo: «Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas: Jesús de Nazaret, hijo de José».
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46 Natanael le dijo: «¿Puede salir algo bueno de Nazaret?»
Padres ante-nicenos · 1
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47 Jesús vio que Natanael se acercaba a él, y dijo de él: «¡He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño!»
Padres ante-nicenos · 2
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48 Natanael le dijo: «¿De qué me conoces?»
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49 Natanael le respondió: «¡Rabí, tú eres el Hijo de Dios! Tú eres el Rey de Israel».
Padres ante-nicenos · 2
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50 Jesús le respondió: «¿ Porque te he dicho que te he visto debajo de la higuera, crees? Verás cosas más grandes que éstas».
Padres ante-nicenos · 2
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51 Le dijo: « Te aseguro que de aquí en adelante veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre».
Padres ante-nicenos · 1